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Hego haizea

Huellas

Apenas dos horas de amena charla “en directo”, compartiendo mesa y viandas. Un par de abrazos cálidos, sinceros, sentidos, profundos como despedida. Despedida que se alarga por no quererla. Poco más hizo falta para dejar una huella clara, persistente, intensa. 

Hay personas que emanan un especial magnetismo. Una luz especial les rodea y te iluminan con esa sonrisa que les ilumina el rostro. Una actitud especial, positiva.

No hace falta mucho más para sentirte cautivado, para sentirte en buenas manos. No importa ni el tiempo ni la distancia. El recuerdo vívido, la sensación de sentirte en la mejor compañía, la paz, la tranquilidad con que perfuman el encuentro…

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