Oído
Duermes apaciblemente a mi lado. Escucho tu pausada respiración. Acabo de despertarme, sigo abrazado a ti. Nuestros cuerpos desnudos dibujan la misma forma. Acoplados, recogida y amparada por mis brazos duermes tranquila. Mis brazos te rodean. Una mano reposa en tu pecho, la otra en tu vientre, cerca de tu centro.
No sé cuanto tiempo ha pasado desde que nos quedamos dormidos. Vuelven a mi mente las imágenes de nuestros cuerpos ansiosos, sudorosos, excitados. Revivo el vaivén de nuestras caderas, la íntima unión, el deseo desbocado…
Beso tu cuello, primero suavemente, poco a poco más intensamente. Mis dedos acarician tu seno, juegan con tu pezón, que responde solícito al estímulo. La mano que reposaba en tu vientre inicia a su vez una caricia, suave, que tiende a acabar en tu sexo…
Poco a poco vas despertando. Primero unos ronroneos me indican que vas siendo consciente de las atenciones que te procuro. Aumento de intensidad y por si les faltara intención, incremento su intensidad, no dejo duda de lo que pretendo.
Tu cuerpo hasta entonces en reposo comienza a tensionarse a causa de tu creciente excitación. Por un instante te dejas hacer, y a mí me encanta ir buscando la manera de aumentar tu disfrute. Tu mano busca mi miembro, ya erecto, lo acaricias suavemente…
Te vuelves hacia mi. Una sonrisa ilumina tu rostro. Tus ojos aún no se han abierto completamente me miran con un brillo especial. Me gusta esa mirada. Me gustan tus labios. Nos besamos, dulcemente al principio, con pasión después.
Se enlazan nuestros cuerpos. Un revoltijo de brazos y piernas. El placer se abre camino. Nos buscamos, nos encontramos. Ansiosos el uno por el otro iniciamos el rítmico baile al compás de nuestras respiraciones, profundas, agitadas, acompasadas en su frenética búsqueda del aire que nos falta. Tus gemidos llenan mis oídos y con ellos mi deseo se acrecienta. Rápido, rápido, más rápido, más profundo.
El orgasmo nos sobreviene empapados. Te dejas caer sobre mi. En mi pecho, como un tambor salvaje, retumba el latido de tu corazón…
0 comentarios