Anoche tuve un sueño (y III)
Poco a poco nos recuperamos, nuestros corazones vuelven a su ritmo normal. Estamos sudados, por la actividad y porque el sol calienta de lo lindo. Decidimos darnos una ducha y bajar a desayunar.
Nuestra piel agradece el agua fría. Nos abrazamos y besamos bajo el chorro. Me enjabonas, comenzando por el cuello, el pecho, el vientre. Tomas mi sexo con una mano mientras con la otra le dedicas un masaje con la mano llena de jabón. La reacción no se hace esperar, estoy una vez más en la gloria. Haces que me gire, recorres toda mi espalda, masajeas mi culo, le dedicas tus atenciones, mi erección es casi dolorosa. Me masturbas, acaricias mis testículos. Estás poniéndome, otra vez, malísimo.
“Ahora me toca a mí” dices con un guiño cómplice y travieso.
Comienza mi turno. Mis manos se conjuran con mis labios. Recorro tu cuello, busco darte el máximo placer, de cuando en cuando paro y te miro a los ojos. No pares, pareces decirme, suplicante. Me gusta sentir lo mucho que disfrutas. Mis manos se deslizan con facilidad gracias al jabón aplicado… Se aprieto contra mí, mi sexo duro queda entre ambos. Sé que lo quieres sentir dentro de ti, y yo quiero entrar en ti…
Paso a ocuparme de tu espalda. Aprovecho para besarte en la nuca, sé que actúan mis besos como dinamitadores de cualquier resistencia que pudiera existir, aunque no es el caso. Esta vez te catapultan en busca de un placer aún mayor.
Voy acariciándote. Sabes cual es mi destino, yo sé que tú lo sabes, por eso me demoro, aumentando tu impaciencia. “Por favor…”. Lo siento cielo, “donde las dan…”. Es mi venganza, aunque yo también esté sufriendo la demora.
Llego a tus caderas. Dibujo las formas que te definen. Te beso, te lamo, me centro en tu ano… Gimes, me miras, sé que me miras, busco tu sexo… Te inclinas un poco más hacia delante, te apoyas en al pared… No tardo en cumplir tus deseos, ya no podemos más.
Te penetro suavemente, inicio las embestidas despacio, para ir haciéndolas más profundas, más salvajes.
El baño se llena de gritos, jadeos, gemidos… Me vacío en ti, te lleno de mí.
0 comentarios